jueves, 10 de mayo de 2012

Trizas

Me he autoinflingido una herida para corroborar que aún puedo sentir Y que aún no estoy del todo hecha de piedra. Los malos momentos se han clavado en mis memorias Y aún así no me endurecen del todo. Me gustaría no sentir dolor. El tiempo va avanzando y sólo observo hacia atrás derrotas. ¿Podré algún día decir que mi vida ha sido plena? Las personas que he conocido en mis veintisiete años sólo me han traído decepciones, ocultas en una cajita feliz. Si alguna vez logro decir eso, creo que no seré tan interesante como soy hasta ahora... ja ja ja. Los amigos se van perdiendo, los amores van quedando atrás y los hijos con el tiempo vuelan... Volviendo a un estado de soledad básico que no logra dejarme conforme. Ley de la vida se llama... Tal vez aún me falta conocer a alguien o hacer algo más grande... Tal vez... O tal vez eso es todo lo que el mundo puede ofrecer... Que decepción.

3 comentarios:

DIANA dijo...

Querida MM1

Te expresas en este post como si tuvieras chorrocientos años!..cuando aun estas empezando a vivir practicamente!, aun te falta mucho por conocer, si solo has vivido esas situaciones que comentas, es prueba mas que clara de que aun te queda muchisimo por andar!...creéme...
En lo que a mi respecta, empecé a vivir realmente a los 40, aunque parece una frase bastante trillada, pero fue realidad en mi caso. Hoy a mis chorrocientos años siento que he vivido en un suspiro, siempre con la adrenalina recorriendome y manteniendome despierta para ver que viene cada dia.
Mujer, te falta hacer tantas cosas! yo te conozco poco por lo que escribes, pero me atrevo a asegurarlo, la vida es una inmensidad de sentimientos y experiencias y si no las vivimos en esta vida, entonces cuando?
Sin duda alguna te mereces algo mucho mejor que lo que hayas tenido hasta ahora, y desde miles de kilometros de distancia te deseo lo mejor cada dia.
Eres fuerte, lo sé... pero a la vez tan sensible y eso te hace tan humana.

Besos y apapachos!

Diana

Anónimo dijo...

Mi niña querida...
A veces cuando te miro expresarte de ésta forma no puedo evitar sentir esa afinidad para con tus pesares.

Entonces recuerdo el porqué me maravillé de ti desde aquella primera vez que tropecé contigo; (no querida, a pesar de los años aún no has perdido el toque) y aún me sigues conmoviendo el alma.

En efecto, esto no se acaba hasta que se acaba. Permíteme recordártelo de esta manera, pues tengo la seguridad de que todavía te falta mucho por abarcar en éste mundito raro. No deberías insistir en comerte la "torta" de un sólo bocado, ni mucho menos hacer mucho alarde de tu mala suerte; nada es para siempre y seguramente ésta cambiara.

Siempre he criticado severamente a los que tienden a caer en el conformismo, y veo con curiosidad que éste no es bien tu caso; sin embargo no coincido con ese afán tan porfiado por desterrar al FRACASO y al SUFRIMIENTO de tu vida.

Erróneamente buscamos la felicidad “perfecta” y en el intento hacemos de todo por olvidar las cosas que en el pasado nos generaron deshonra y vergüenza, entonces PRETENDEMOS OMITIR LOS ERRORES COMETIDOS en nuestro trayecto. Pues bien… SIN ERROR NO HAY APRENDIZAJE y el que no aprende seguramente reincide.

Piénsalo un segundo de ésta forma: qué sentido tendría la vida si no doliera; es precisamente gracias a esas cucharadas de dolor por las que en realidad podemos constatar que estamos vivos y que llevamos sangre en las venas. (Porque no, no creo que seas de piedra; tal vez seas de barro y de uno al que todavía le falta terminar de moldearse y que en el proceso estará propenso a tomar distintas fases).

LA FELICIDAD ES RELATIVA y mucho depende de ti “encontrarla”. Después de todo siempre ignoramos lo felices que en verdad somos hasta que de repente perdemos a un ser muy querido, o dejamos de hacer esas pequeñas cosas que solíamos hacer cuando éramos niños y nada nos preocupaba el pensamiento, (mientras aún no nos ha dado por querer crecer para intentar comernos el mundo a bocanadas). En fin, supongo que un análisis muy concienzudo no te vendría mal en todo caso… ya tú sabrás.

Sólo recuerda que no hay que mirar atrás para contemplar las derrotas o los errores cometidos, y si alguna vez lo haces, que sea sólo para jactarte de lo buena guerrera que has sido, por que esta vida no es fácil y has de saber que son muy pocos los que tienen el valor de enfrentarla y quienes en verdad la merecen. Y tú aún estás aquí… ¿Qué no?
Te quiero mucho… eso tampoco lo vayas a olvidar.

PD. Te mando un abrazo de oso yogui y un besito empalagoso con mucho cariñito solita pa´ uté.

Atte.SkM.

Anónimo dijo...

***Notese en el último parrafo que estoy a favor de estar siempre CONCIENTES de nuestros errores más no del hecho de estarlos venerando innecesariamente como en tu texto lo das a conocer. Lo aclaro pq la idea puede prestarse a contradicciones o alguna ligera confusión de enfoques.

:) En todo caso, las cosas dependen mucho del cristal con que se miren. Eso diré...

SkM...