miércoles, 26 de noviembre de 2008

Infidelity...

Labios carnosos que besan todo tu cuerpo
cubriéndolo con una capa de saliva.
Uñas que rasgan tu espalda
Haciendo pequeñas y deliciosas heridas.
Una pierna cruzando tu abdomen
encerrándote en ellas, sin poder moverte.
La sonrisa del demonio se moldea
acorde a tus deseos más bestiales y,
En un breve flashback de raciocinio,
se jadea pidiendo más de lo que le entrega.
Fuerte...Cada vez más fuerte...
Llevándose la cordura de la mano con la culpa.
Se guarda el recuerdo de la princesa amada en un baúl
y saca a relucir el traje de la prostituta
para comenzar la obra maestra del engaño y la seducción.

2 comentarios:

Alberto Fernando Losario Rofelos dijo...

Wow, no me gustaría en esos zapatos.

LA GUERA RODRIGUEZ dijo...

Pero...
porque el engaño?

Ser doncella y prostituta a la vez no creo que sea parte del engaño o si?...sino de la parte oculta que todas tenemos...

Me gustó!

Besos!

Diana